Siempre hay un camino a la derecha

LuFueGo

Tener que agarrarme a su estela con uñas y dientes es premonitorio de un notorio golpe, pero aquí sigo, obcecado detrás de ella. Yo que cada mañana me afeitaba, constatado ciudadano, con la mirada fija en la barba, ahora nada más levantarme lanzo mis ojos hacia su gaznate, sostengo ahí las energías de vivir y ya no hago nada más. El camino se delinea, se recorre, se espolvorea o se observa desde la distancia según la música rutinera del día. Pero un silencioso amanecer, casual, azarosamente causal, descubres que calzarse las ganas y vestirse las disposiciones no es cuestión de voluntad, sino de dirección. Todo lo que era constancia hasta su aparición, de pronto empieza a reverberar como un rumor conocido, vivaz, que fosforece… No fue fácil entender las señales, como constatado ciudadano, nunca me hubiera tirado a los pies de cualquier circunstancia que me rescatara del letargo amoratado en el que se sostenía mi monolítica ilusión. Pero fue ella y no aquella y no otra y no ninguna, y más que rendirme no me quedó otra que sobresaltarme, resaltarme y saltarle detrás. Y aquí me hallo, esporádico ciudadano, agarrado a su estela con uñas y dientes. Sépanlo, siempre hay un camino a la derecha…

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