“Los animales domésticos esperan su alimento cuando ven la persona que habitualmente se lo da. […] El hombre que daba de comer cada día al pollo, finalmente le torció el cuello, demostrando con esto que hubieran sido más útiles para el pollo opiniones más afinadas sobre la uniformidad de la naturaleza.”
Bertrand Russell, Los problemas de la filosofía
Consultar no basta para entender. Nos malacostumbramos, es cierto, y como no tenemos que luchar por defenderlo o descubrirlo, la inmensa mayoría, olvidamosydespreciamos (sí, todo junto) el conocimiento adquirido a lo largo de los siglos. Así ocurre que no invertimos (y la elección de este verbo está, claramente, condicionada por ya sabemos todos quién) el tiempo en ejercitar nuestras capacidades y nos volvemos inductivos, peligrosamente inductivos. Quizá el problema de la demarcación podría extrapolarse a las actuaciones humanas, así después de la ‘selección artificial’, aunque de una manera provisional, puede que consiguiéramos vivir en harmonía con la naturaleza. Seguro que existen personas refutables; para hallarlas os bastará con salir a la calle y preguntar ¿crees que te mereces la vida que llevas? Todo aquél que responda será uno de esos expertos… en consultar, y eso no basta para entender.